Crea una cuenta

Sin nombre 💜

También es mi lucha
Por
marzo 11, 2021

Mi nombre es Maite, no me considero feminista, pero sí creo que esta lucha es nuestra. No me veo pintando, dañando o destruyendo un monumento histórico, nunca he agredido a nadie, ni destruido nada, ni incendiado, ni aventado bombas. Pero entiendo el enojo por lo que lo hacen y las apoyo.

No me gusta la palabra feminista ni la palabra machista, son las dos caras de la misma moneda.

A los hombres también los matan, a mí me mataron a un hombre que quería con todo mi corazón. Entiendo que las causas fueron diferentes. Los feminicidios son asesinatos por odio a la mujer, por el simple hecho de ser mujer, y aunque hay más asesinatos de hombres que de mujeres, la mayoría de los asesinatos son cometidos por hombres. Vivimos en una sociedad llena de odio, resentimientos y rencores. Estamos tan llenos de odio los unos de los otros, que nos la pasamos violentándonos.

Yo lo que quiero es equidad, no igualdad porque no somos iguales, pero sí valemos lo mismo.

Yo me considero privilegiada porque vivo en el privilegio. Vivo en una colonia segura, con vigilancia, iluminación pública y con calles pavimentadas. Tengo acceso a escuelas, bancos y centros comerciales. Vivo en una sociedad donde se “soporta la homosexualidad”; y digo soporta porque a cada rato escucho comentarios homofóbicos y veo la lucha que a diario tienen que librar contra la sociedad sólo para ser tolerados.  

Soy de esas mujeres que tienen el “privilegio”, de sólo haber sufrido lo “normal”. Ya saben, una nalgada en el bar, un insulto vulgar mientras camino en la calle, un wey mastrubándose en el coche de alado mientras pasa el camión de la escuela, un compañero que hace algún comentario mientras me ve el escote, preguntas sexuales que si no respondo me convierten en mojigata que necesita liberarse. He sufrido sólo lo que es “normal”, ya sabes, lo que nos pasa a todas.  

La mayoría de mis amigas pueden checar todos los puntos de esta lista de comportamientos machistas, y yo también puedo checar varios de estos comportamientos que consideramos “normales”.

Comportamientos machistas

Consideré normales tantas cosas que hoy veo como agresiones. He oído tantas historias de las mujeres a las que quiero, que me duelen. Yo soy privilegiada, pero muchas mujeres no lo son, la mayoría no lo son. Porque su abuelo la empezó a tocar cuando tenía 5 años; su padre que debería de protegerla la violó; su hermano la vendió a sus amigos; vivió encerrada por más de 7 años por su marido y su suegra, que era matrona de la esquina; porque su papá le habló al marido para que la fuera a surtir por haberse salido sin su permiso, cuando ella fue a pedir ayuda porque el marido le pegaba, los hermanos le pegaban, el papá le pegaba; porque su vecino la secuestró, violó y torturó, porque a su hermana la mató su marido, la desolló y la quemó; y porque su exnovio le desfiguró la cara con ácido.

Yo soy privilegiada porque mi familia, mis amigos, y la sociedad jamás me han llamado loca, puta, desquiciada, desequilibrada; por ser víctima de un hombre o por exigir mis derechos. Porque no he tenido que hacer una denuncia al gobierno por tener miedo de que me agredan o me maten y me he sentido ignorada.

Yo soy privilegiada pero el privilegio no me hace inmune ni me cega, comprendo que cualquier día puedo ser yo, que mañana puede ser mi amiga o mi hermana. Mi privilegio no me da el derecho de criticar y descalificar a las que lo quieren quemar todo; porque a mí también me han dado ganas de quemarlo y de romperlo todo. Siento empatía por tantas y tantas mujeres.

Ellas, esas anarquistas, violentas como las llamas; ellas, SÍ ME REPRESENTAN. Sé que también lo hacen por mí, para que pueda seguir con mis privilegios; más importante, para que pueda algún día acceder a todos los privilegios que hoy no tengo. Y por ellas estoy dispuesta a seguir luchando, a mi forma, desde mi plataforma pero luchando, no hay lucha pasiva, hay que salir, gritar, actuar.

“La violencia solo genera más violencia”. Muy bien, ya lo comprendiste. La violencia que las mujeres hemos sufrido por tanto tiempo es la que nos ha obligado a actuar de esta forma que tú llamas violenta, y lo hacemos para que nunca más, ni hombres ni mujeres tengan que sufrir esa violencia que hoy pareciera invisible.  

Agradezco la lucha de tantas mujeres, porque gracias a ellas hoy puedo votar, puedo estudiar, puedo manejar, puedo trabajar, puedo divorciarme, puedo estar soltera si quiero. Esos derechos que siempre fueron nuestros, pero que tuvimos que pedir, que exigir. Simplemente, viendo películas antiguas mexicanas, me doy cuenta que muchos comportamientos machistas que se ven ahí, hoy ya no están permitidos, y me llena de orgullo saber todo el camino que estas mujeres han recorrido para que yo hoy esté entre las privilegiadas.

Por eso, esta lucha también es mía. Pero no es contra el género masculino, porque también conozco hombres maravilloso, sino es contra todos estos hombres que creen tener derecho sobre nosotras por el simple hecho de ser mujeres. ¿Tienen miedo? Nosotras también.

 Este posts no tiene nombre porque no se como nombrarlo, no sé cómo ponerle nombre a lo que siento al respecto, sólo sé que me duele y me duele mucho.

*Adaptación de un texto anónimo

Etiquetas: ,
Volver arriba